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La leche de arroz se consume habitualmente en dietas vegetarianas como una nutritiva y sabrosa alternativa a las leches de origen animal.
El arroz no sirve sólo para la elaboración de alimentos sólidos, sino que es también muy utilizado en la preparación de bebidas. Encontramos, fundamentalmente, tres versiones: la versión medicinal (el agua de arroz), la versión refrescante (la leche u horchata de arroz) y la versión festiva (el vino de arroz o sake).
Aunque el Agua de arroz habitualmente se utilice para combatir la diarrea, si le añadimos limón y canela, obtenemos una bebida muy refrescante.
El agua de arroz resulta extremadamente fácil de preparar, ya que solamente hay que dejar cocer el arroz a fuego lento durante veinte minutos y, después, separar el agua del arroz. Aunque habitualmente se utilice para combatir la diarrea, si le añadimos limón y canela, obtenemos una bebida muy refrescante y extraordinariamente útil en los días de excesivo calor, ya que alivia la sed e hidrata el organismo de forma mucho más rápida y eficaz que otros líquidos.
Sobre la leche de arroz, lo primero que debemos tener en cuenta es que no guarda absolutamente ninguna relación con el agua de arroz, ya que esta corta la diarrea porque contiene gran cantidad de almidón. Sin embargo, durante la fermentación de la leche de arroz, ocurre todo lo contrario, ya que se “rompe” el almidón y obtenemos un producto que tiende a poner en orden el mecanismo intestinal. Más bien tenemos que considerar la leche de arroz (así como su variante, la horchata de arroz) como una sabrosa alternativa vegetal de las leches de origen animal. La leche de arroz se obtiene, de un modo ideal, cocinando el cereal con quince tazas de agua durante una hora, pasándola por un colador y añadiendo aceite vegetal y vainilla. Con esto, conseguimos una bebida dulce, nutritiva y que siempre suele sentar bien. Del mismo modo que la leche animal, en verano se puede tomar bien fría y en invierno caliente y, desde luego, no tiene ningún inconveniente en dejarse endulzar o aromatizar con azúcar, miel, canela o cualquier otro ingrediente apetecible.
Y, después, vámonos de fiesta
La bebida alcohólica más emblemática de Japón es el sake. Y también es la más mítica, a nivel internacional, de todas aquellas elaboradas a base de arroz. Sake es una palabra japonesa que significa, literalmente, bebida alcohólica. Sin embargo, en los países occidentales, la utilizamos para hacer referencia a un tipo de bebida japonesa específica preparada a base de una infusión de arroz fermentado y conocida en Japón como nihonsu. Pero, para no liarnos, utilizaremos la palabra sake como se usa en los países occidentales, es decir, como sinónimo de vino de arroz o de un licor japonés elaborado a base de arroz fermentado. Se toma normalmente como aperitivo o para acompañar un plato de sushi.
El sake contiene entre 14º y 16º grados alcohólicos y se encuentra de varios tipos, con sabores que varían del seco al ligeramente dulce. En Japón, se consume con frecuencia como parte de rituales espirituales.
El sake contiene entre 14º y 16º grados alcohólicos y se encuentra de varios tipos, con sabores que varían del seco al ligeramente dulce. En Japón, se consume con frecuencia como parte de rituales espirituales. Se puede servir helado (hiyazake), templado o caliente (atsukan), dependiendo de la época del año o de la comida a la que acompañe. Se bebe en pequeñas tazas de cerámica o vidrio llamadas choko ochoko y las vasijas de cerámica donde se coloca se conocen como tokkuri.
¡Importante! Cuando se bebe sake, se debe llenar las tazas de los acompañantes, pero nunca la propia, pues es considerado de muy mal gusto.
También en la bebida, pues, el arroz nos puede ayudar a descubrir y saborear alternativas.
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